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Por el Dr. Peter Citelli
oficina@reinodedios.tv
Querido amigo lector,
Te escribo estas palabras para explicarte acerca de mi entendimiento
y experiencia con la Unción de Poder del Espíritu
Santo, entiendo que tú dices que toda experiencia debe
estar regida por la Escritura, lo cual es algo con lo que
yo estoy completamente de acuerdo.
Primero déjame decirte que yo también era un
escéptico acerca del Poder del Espíritu Santo.
Como la mayoría de los demás escépticos
había aceptado que la Unción de Poder del Espíritu
Santo había sido una experiencia dada a la Iglesia
primitiva, que solo tenia que ver con la salvación,
que cuando una persona creía en Jesús había
sido colocada en el cuerpo de Cristo por el Espíritu
y que Dios nos había dado todo en el momento de la
salvación, y a menudo argumentaba que ya estabamos
completos en Cristo en el momento de creer.
Por muy cristiano que esto sonara luego descubrí que
mi fe estaba descansando en el pensamiento teológico
que había aprendido de algunos maestros de la Biblia
con tendencias fundamentalistas "biblico-teologicas",
ahora me doy cuenta que estaban profundamente influenciados
por el racionalismo. Mi fe debía descansar en el contenido
de la Palabra profética y su seguridad y significado
eternal. Tal como dijo el Apóstol Pedro
2PE 1:19 Y así tenemos la palabra profética
más segura, a la cual hacéis bien en prestar
atención como a una lámpara que brilla en el
lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero
de la mañana aparezca en vuestros corazones.
Así que voy a tratar de explicarte lo que es mi entendimiento
de lo que las Escrituras revelan como la Unción de
Poder del Espíritu Santo.
Examinemos el sabio consejo de Dios en la revelación
de las Escrituras.
La investidura de Poder que Jesús prometió
a los creyentes
Jesús prometió que el enviaría sobre
los que crean en El, la promesa del Padre, y que estos serían
investidos del Poder de lo alto. Este testimonio es descrito
por el Doctor Lucas en su primer tratado
LUC 24:49 Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros
la promesa de mi Padre; pero vosotros, permaneced en la ciudad
hasta que seáis investidos con poder de lo alto.
La palabra investidos es la palabra griega enduo¯ e??d?´?
que tiene la connotación de alguien que te pone una
prenda de vestir, como la toga de un magistrado, la vestimenta
de uno que tiene autoridad. Dios mismo vestiría a los
creyentes con una vestimenta magistral de autoridad y poder
(potencia) del cielo.
El Doctor Lucas continúa su narración de estas
declaraciones que hizo Jesús, en su segundo tratado.
HEC 1:4 Y reuniéndolos, les mandó que no salieran
de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre:
La cual, les dijo, oísteis de mí;
HEC 1:8 pero recibiréis poder cuando el Espíritu
Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines
de la tierra.
Note que ese poder o potencia vendría como resultado
del Espíritu santo sobre los creyentes.
Esta unción de poder es una unción sobre los
creyentes y es diferente de la unción del Espíritu
que recibimos cuando recibimos al Señor.
La palabra usada en el v.8 para Poder es la palabra
griega DUNAMIS
W. E. Vine nos dice en su Vine's Expository Dictionary
of Biblical Wordsque la Septuaginta (LXX) la version
griega del Antiguo Testamento Hebreo, se refiere a DUNAMIS
como poder, fortaleza, fuerza, habilidad y capacidad.
Thayer nos dice que es un poder inherente
poder
para hacer milagros
Strong la define como fuerza... poder milagroso
Thomas E. Trask, nos dice en su libro la Bendición
Pág.26 que esta Unción en el Espíritu
es un poder superior al que usted podría adquirir
jamás por medios naturales, Lucas lo llama dunamis
gran poder y liberara el Poder del Espíritu
Santo en su vida.
Es decir ellos recibieron una investidura sobrenatural, una
autoridad y una capacidad supernatural, para testificar y
hablar con franqueza, denuedo y valor, y un gran poder capaz
de producir milagros.
No hay duda que eso fue lo que sucedió con los apóstoles
por ejemplo: Pedro que justo antes de la crucifixión
negó a Jesús en repetidas ocasiones por temor
a tener un final como el de su maestro, luego de haber recibido
el Poder del Espíritu confronta al pueblo y a sus líderes
y los llama al arrepentimiento en pleno Templo de Jerusalén.
Hablando al pueblo y a sus líderes les dice:
HEC 3:14 Mas vosotros repudiasteis al Santo y Justo, y pedisteis
que se os concediera un asesino,
HEC 3:15 y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios
resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros
somos testigos.
La Unción de Poder nos provee de un denuedo o una franqueza
para hablar en el nombre de Dios de una manera impresionante
y llena de Poder, notemos las palabras de Pedro en el siguiente
pasaje:
HEC 3:16 Y por la fe en su nombre, es el nombre de Jesús
lo que ha fortalecido a este hombre a quien veis y conocéis;
y la fe que viene por medio de El, le ha dado esta perfecta
sanidad en presencia de todos vosotros.
HEC 3:17 Y ahora, hermanos, yo sé que obrasteis por
ignorancia, lo mismo que vuestros gobernantes.
HEC 3:19 Por tanto, arrepentios y convertíos, para
que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de
refrigerio vengan de la presencia del Señor
Ese valor y franqueza para hablar demuestra que la Unción
de Poder estaba en su vida y lo había transformado
de una persona temerosa a una persona temeraria.
El resultado sobrenatural de esta confrontación es
que los que creyeron ese día fueron como cinco mil
sin contar a las mujeres y los niños, como leemos en
HEC 4:4 Pero muchos de los que habían oído el
mensaje creyeron, llegando el número de los hombres
como a cinco mil.
Pedro va a continuar, ahora es el turno de los Líderes:
HEC 4:8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les
dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo,
HEC 4:10 sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel,
que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros
crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los
muertos, por El, este hombre se halla aquí sano delante
de vosotros.
HEC 4:11 Este Jesús es la piedra desechada por vosotros
los constructores, pero que ha venido a ser la piedra angular.
HEC 4:12 Y en ningún otro hay salvación, porque
no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el
cual podamos ser salvos.
HEC 4:13 Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose
cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación,
se maravillaban, y reconocían que ellos habían
estado con Jesús.
Es interesante notar que el mismo Jesús fue ungido
con el Espíritu Santo, con esta misma Unción
de poder como leemos En
Hechos 10:8 como Dios ungió con el Espíritu
Santo y con poder a Jesús de Nazareth y como este anduvo
haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo,
porque Dios estaba con él.
Allí descansaba el secreto de la autoridad con la
que hablaba, enseñaba y ministraba y sanaba a todos
los oprimidos por el diablo.
Mar 1:27 Y todos se asombraron de tal manera que discutían
entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una
enseñanza nueva con autoridad! El manda aun a los espíritus
inmundos y le obedecen.
La unción de poder estaba sobre su vida , puesto que
Dios mismo se la había dado, y su mano era evidente
en su vida.
Esa misma unción de poder esta disponible para tu
vida, hoy!
Recibela por Fe!
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